Yo tengo sobrepeso y tú muy poquita educación

nEste post trata sobre una de las muchas experiencias que me cuentan pacientes y amig@s acerca de los comentarios y situaciones por lo que pasan por el hecho de tener sobrepeso, o simplemente, no entrar en los cánones estéticos actuales (hombres y mujeres con poco o mucho peso, no tener un desarrollo muscular “óptimo”, que sus muslos marquen 2 cm de cartuchera o que su abdomen no esté liso cual tabla de planchar).

También trata de la poca educación y vergüenza de aquellos que se definen como “profesionales de la salud y de la nutrición” y en realidad son meros comerciales. Yo no critico que la gente se busque la vida como pueda, pero siempre dentro de la legalidad, y si esto les da igual, por lo menos que les quede la ética.

Pues bien, en este caso contaré el caso de una amiga, ya que me ha dado total permiso para ello.

Esta amiga me llama indignada porque en su puesto de trabajo una clienta  se la acerca para decirla que si tiene la tarde libre podría ir a una conferencia de nutrición que da ella, por si quiere adelgazar 😕

Mi amiga (oliéndose la tostada de que seguramente la preocupación por su salud no es lo que verdaderamente le interesa a esta mujer) le contesta que tiene una amiga nutricionista, que a lo mejor la da con ella. La “buena mujer” le responde que ella es de Herbalife a lo que mi amiga contesta: “¡ah! entonces no. Ella es de las de verdad”.

oleyole

Llegados a este punto, mi amiga se merece un olé muy grande. Primero, por aguantar la poca educación de que una persona, en tu trabajo, te indique que necesites adelgazar y segundo, por saber distinguir y dejarle a la señora con un palmo de narices. Sólo lamento no haber estado presente para verlo en directo y aplaudirla 😉

Otro día hablaremos de que una persona con obesidad, normalmente, es consciente de su patología. No hace falta repetírselo a diario, puede tomar la decisión de bajar de peso o no. ¿Te imaginas decirle todos los días a una mujer a la que la han extirpado el pecho “oye ¿tú te has dado cuenta de que te falta una teta? ¿quieres solucionarlo?” No, ¿verdad? Pues eso.