Y si estoy en un hospital…¿por qué tengo que comer mal? Razones por las que deberías poder comprar fruta en un hospital

Nuevo artículo para El Norte de Castilla gracias a la colaboración de CODINUCyL.

Podéis leerle también pinchando en el siguiente enlace.


Cuando acudimos a un centro de salud o, mayoritariamente, en un hospital, podemos encontrar en múltiples sitios máquinas de vending que ofertan bollería, dulces, refrescos, zumos azucarados, sándwiches para los más valientes…pero no hay opción de tomar fruta u otras opciones saludables.

¿Parece una nimiedad? Pues cuando tienes a un familiar ingresado o acudes al servicio de Urgencias dónde sabes cuándo entras, pero no cuándo sales, se hace bastante relevante.

Porque no hay más opciones: sándwich + refresco / café + palmerita (o similar). Y si se tiene a alguien ingresado me puedo planificar el llevarme algo, ¿pero…y un día entero en urgencias? Sin poderse mover de allí, viendo pasar las horas…¡¡sin opciones de comida real!!

¿Y por qué en el lugar donde cuidan de tu salud no se trabaja en la línea de la prevención?  Se podrían dar miles de razones por las cuales sería muy positivo la presencia de alimentación saludable disponible a los usuarios de un hospital, pero vamos a dar tres:

  1. La evidente: tener opciones de alimentación saludable para aportar a la población los nutrientes necesarios. Y esas opciones pueden ser sabrosas, no nos engañemos.
  2.  La lógica: ser coherente en el mensaje de salud que se debe enviar desde un hospital. ¿Para cuándo trabajar en la prevención de las enfermedades y no sólo en la curación?
  3. La soñada: Educación nutricional. Necesaria, a todas las escalas. En hospitales, en centros de salud, en colegios, en universidades, en asociaciones. En cualquier lugar.

Si mostramos que lo normal sería tomar fruta, verdura, frutos secos, hidratarse con agua, evitar el alcohol y los refrescos, la bollería… Si fuésemos capaces de dar ese mensaje desde las instituciones, y no sólo desde la consulta…¡avanzaríamos tanto!

Es necesario sembrar ahora lo que queremos recoger en el futuro. De nada sirve preocuparnos sólo de curar, de paliar, de que algo no empeore. Y la nutrición tiene mucho que ver en esto. Empezar con estos pequeños cambios puede ser el camino.

EDITADO (2 de mayo 2017): Enlace al podcast de la entrevista que me han realizado el día 1 de mayo en el programa MEDIODÍA COPE, de cadena Cope con motivo de este artículo:  Enlace al audio

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Voy a empezar a hacer deporte, ¿qué como?

comer y correr.jpgNuevo artículo en El Norte de Castilla  gracias a el Colegio de Dietistas – Nutricionistas de Castilla y León : Voy a hacer deporte ¿qué como?

Podéis consultarlo pinchando aquí o a continuación:


 

Muchas de las personas que se  animan a iniciar la práctica de actividad física se preguntan,

  • Y ahora, ¿qué como?

Normalmente, para la mayoría de las personas, en las que la actividad física se realiza de forma recreativa (esa que debería estar presente en la vida de cada uno de nosotros), la respuesta es sencilla: come de forma saludable.

Si bien, en los últimos años se ha producido un incremento de las personas que realizan deporte de forma “semi-profesional” o con un nivel de entrenamiento alto y específico. Antes de seguir con la nutrición, recalcar siempre que es más que necesario que estos entrenamientos estén pautados por un profesional cualificado: Licenciado en Ciencias de la Acitvidad Física y el Deporte.

 

En lo referente a la alimentación a seguir en estos casos, debemos tener en cuenta que tanto los atletas de élite como las “personas de a pie”, la alimentación puede jugar un papel fundamental para poder conseguir los objetivos deportivos que nos plateamos.

De esta forma, una alimentación y una nutrición adecuada nos permiten:

  • Mejor realización de los ejercicios
  • Mejor recuperación post – ejercicio
  • Mantener un estado de salud óptimo y mejorar los hábitos alimentarios

Muchas veces pensamos en la nutrición deportiva como “suplementos” y nada más lejos de la realidad. Si bien, las ayudas ergonutricionales forman parte de ella, no la conforman exclusivamente.

Podemos verlo representado en la siguiente figura:

pirámide

Fuente: elaboración propia

De esta forma podemos ver la nutrición deportiva como una pirámide en la que los suplementos serían la cúspide y sin la que sin una buena base no se sustentaría.

Si realizas actividad física de forma recreativa, basa tu alimentación en verduras, frutas, legumbres, pescados, huevos, frutos secos, cereales integrales, aceite de oliva. Evitando o reduciendo el consumo de alimentos como embutidos o carnes procesadas, bollería, refrescos, fast – food, snacks, etc.

Probablemente necesites un incremento del aporte de energía (al incrementar el gasto con la actividad física), pero no de este tipo de alimentos, ya que no nos van a aportar una gran cantidad de nutrientes y sí de azúcares simples y grasas de no muy buen perfil nutricional, que no te van a ayudar a tu salud, ni a tu rendimiento.

 

Dale la importancia necesaria a la hidratación, evitando empezar la práctica de la actividad física deshidratado y bebiendo durante y después de la misma.

Hidrátate a lo largo del día, eligiendo el agua como la bebida preferente para ello.

Durante la práctica de la actividad física, bebe a pequeños sorbos, cada 15 – 20 minutos, sin esperar a tener la sensación de sed.

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¿Y qué elegimos para beber?

  • Si la práctica de actividad física es menor de una hora, es suficiente beber durante y después de la actividad física agua.
  • Si la duración es mayor de una hora, necesitamos reponer el glucógeno (depósitos de glucosa en músculo e hígado) gastado durante la actividad y los electrolitos perdidos mediante el sudor (fundamentalmente el sodio), por lo que las bebidas isotónicas son una buena opción.

Déjate asesorar por un Dietista – Nutricionista especializado en Nutrición Deportiva, ya que el abanico de bebidas que hay en el mercado es tremendamente amplio y no siempre “bebida para deportistas” significa “bebida isotónica” (con un adecuado aporte de hidratos de carbono, sodio, adecuada osmolaridad, etc).

 

Una vez controlada la hidratación, el siguiente paso es  analizar el tipo de actividad que realizamos y el tiempo que le dedicamos a la misma. La nutrición deportiva requiere ser específica para cada deportista. No es lo mismo la alimentación que debe llevar un triatleta que entrena 3 – 4 horas al día que una persona que practica crossfit 4 horas a la semana. Para ello es necesario que te dirijas a un  Dietista – Nutricionista y que, junto con la planificación deportiva que realices, paute la alimentación más adecuada para tu caso.

 

Por último, una vez controlados los dos primeros escalones de la pirámide (alimentación saludable en población general y alimentación más específica para tu disciplina deportiva) sería necesario evaluar la conveniencia o no de pautar ayudas ergonutricionales.

No todos los existentes en el mercado tienen una validez contrastada (mediante estudios científicos), por lo que de nuevo, te remitimos a que contactes con personal cualificado, y que tengas en cuenta siempre que, si los dos primeros escalones de la pirámide no están, este tercero no tendrá los efectos esperados.

Salir a comer con los niños: Hay un mundo más allá del Burger

Os dejo el artículo escrito para El Norte de Castilla, gracias a CODINUCyL : SALIR A COMER CON LOS NIÑOS: HAY UN MUNDO MÁS ALLÁ DEL BURGER

Podéis consultarlo en el enlace al artículo aquí o a continuación:

283791_396494007074434_936692718_nPensemos en una situación muy común en nuestro día a día: salir a comer o cenar fuera.

Si cuando salimos con amigos o con la pareja, siempre pensamos en un restaurante y muy pocas veces en sitios de comida rápida, ¿porqué esta siempre es la primera opción (si no, muchas veces, la única) cuando salimos a comer con nuestros hijos?

Lo mismo podemos decir de las celebraciones de cumpleaños. ¿Alguien no se siente obligado a celebrar el cumpleaños de su hijo en uno de estos locales?  ¿O que sea él uno de los asistentes si lo celebra un amigo? ¿Por qué no nos planteamos otras opciones?

Podemos pensar que “Sólo se cumple años una vez al año y es lo que al niño le gusta”, “Allí están entretenidos y pueden gritar y jugar lo que quieran”,  “Lo hacen todos, como no va a celebrarlo allí él”…

Podemos darnos miles de argumentos y pensar que no va a servir de nada o que no es relevante en la alimentación de nuestros hijos elegir estos restaurantes en la celebración de cada cumpleaños…o una vez al mes…o una vez a la semana…o después de entrenar (“Es que oye, que se lo merecen, que han estado corriendo toda la tarde”. No nos engañemos. No ha sido toda la tarde. Y lo que se merecen es comer adecuadamente para reponer la energía y los nutrientes necesarios. Y el menú del Burger no se lo va a dar. De verdad).

Podemos quedarnos en esto…o podemos actuar y elegir una mejor alimentación para nuestros hijos. Prueba.

Prueba a llevarles a otro tipo de restaurantes. A dejar la cena después del entrenamiento ya preparada. A celebrar un cumpleaños con una merendola en casa (probablemente mucho más económico y más saludable). A que te vean cenar y disfrutar de una cena con ellos que no sea necesariamente en un restaurante de comida rápida.

Sal a un restaurante con tus hijos. Que vean que disfrutas con otro tipo de alimentación. No es buena estrategia maldecir el sabor de unas acelgas si pretendes que tus hijos las coman.

Intenta que siempre haya un plato de verduras en el menú (ensaladas variadas (prueba con aquellas que tengan frutos secos o fruta), parrilladas de verduras, cremas, escalibadas).

Introduce revueltos, tostas o algo marisco (gambas, pulpo, sepia), carnes o pescados a la plancha o asados, evita las salsas “para todo” (“disimular” el sabor del pescado con kétchup no es buena opción si lo que queremos es que abra su abanico de sabores).

¿Qué queréis hamburguesas? Opta por una de buena calidad: pan (no pan de hamburguesa), carne de primera, verduras u hortalizas. Evitando añadir además bacon, huevo frito, etc.

y acompáñala con una ensalada mejor que con una rueda de patatas fritas con salsas.

Pero, sobre todo, recuerda que hay un mundo más allá de la comida rápida y que está en nuestras manos mostrárselo a los más pequeños.

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