Etiquetado, ¿sabemos identificar cuando un producto es más o menos saludable?

Lo primero, explicar que este post va como aclaración a una pregunta planteada en Facebook y Twitter, acerca de si sabemos reconocer o no, simplemente por la apariencia, que producto pueda ser más o menos saludable.

Para ello se mostraban dos tipo de cereales de desayuno  👇

Hubo respuestas para todos los gustos, y agradezco muchísimo la participación, pero queda constancia que en este tema no está todo claro.

Y es que muchas veces el envase nos confunde. Palabras como light, 0%, desnatado, rico en fibra, sin azúcares añadidos, etc, nos hacen percibir ese alimento como sano…y muchas veces no es así. 

No nos hemos de fijar sólo en un ingrediente ni en un nutriente (grasa, azúcares, tal o cual vitamina o mineral añadido), si no en el alimento en global (ingredientes, nutrientes), la saciedad que nos produce, qué estamos sustituyendo al tomarlo, y un largo etcétera.  ¡Un alimento no es sólo un nutriente! 🙂


Siguiendo con el tema de la comparación de estos dos tipos de cereales, a continuación se muestra el etiquetado de ambos productos :

Lo primero, si nos fijamos en el listado de ingredientes, los cuales están por orden de cantidad, los cereales tipo Corn Flakes “sencillos” contienen un listado mucho menos amplio de ingredientes y los azúcares simples (en cualquiera de sus variantes: azúcar, glucosa, fructosa, siropes, jarabes, miel, etc) aparece sólo en un término.

ingredientes corn flakes

Si miramos la etiqueta de los cereales “Vital”: Fruta y fibra, podemos ver que los azúcares se adicionan con cada una de las frutas añadidas, además de en el producto en global.

cereales de desayuno vital

Ingredientes cereales “Vital”: fruta y fibra

La letra es muy pequeñita y la foto muy mala, así que trascribo aquí: trigo integral (61%), uvas pasas (17%), azúcar, trozos de coco azucarado (4%) (coco, azúcar), trozos de plátano azucarado (2,7%) (plátano, aceite de coco y azúcar), rodajas de manzana deshidratadas (2,5%) (manzana, sal, acidulante (ácido cítrico)), antioxidante (ácido ascórbico), trozos de avellanas tostadas (1%), extracto de malta de cebada, sal, vitaminas (niacina, vitamina E, ácido pantoténico, vitamina B6, riboflavina, tiamina, ácido fólico, vitamina B12) y sal mineral (difosfato férrico).

 

Si vamos a la Información Nutricional, podemos ver que de la cantidad de hidratos de carbono que son azúcares simples, en la variedad “Vital: Fruta y fibra, esta cantidad triplica a los cereales tipo “Corn Flakes”.

 

Es decir, muchas veces, nos dejamos llevar por las apariencias del productos, por todo el marketing que le acompaña y compramos los productos sin echar un vistazo a la información nutricional del mismo. Son dos minutines lo que se puede tardar en mirarlo, y más que una pérdida de tiempo, en una inversión en salud…¡y en el bolsillo! ya que muchas veces estos productos tienen un mayor coste.

Hasta ahora sólo nos hemos referido a la cantidad de azúcares añadidos y a comparar un producto con otro debido a la duda surgida en redes, pero, como hemos dicho antes, es necesario tener en cuenta el alimento en global (en este caso rico en sal) y cómo lo introducimos en la alimentación.

¿¿¿Y esto que quiere decir???

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Que si introducimos un alimento en nuestro día a día, normalmente está ocupando el lugar de otro. Si, por ejemplo, tomamos cereales tipo Corn Flakes (copos de maíz) en lugar de un croissant en el desayuno, pues es más que correcto el cambio.

Pero si estos cereales van a sustituir la fruta o los frutos secos en esta misma toma, o si nos creemos (oh, gracias publi 😒) que un vaso de leche con cereales es la mejor cena que podemos tomar, en lugar de algo de verdura (a la que pueden acompañar otros alimentos), mal vamos.

Es decir, hay miles de alimentos que son mejores opciones que unos cereales de desayuno (fruta, frutos secos, verduras y hortalizas, legumbres), pero si decidimos introducirlos en nuestra alimentación, elije los mejores.  Sólo por dar un apunte más, los copos de avena y el muesli son mejores opciones que las dos mostradas, ya que no contienen sal ni azúcares añadidos.

ACLARACIÓN: #ojocuidao que cada vez encontramos más “prostitución del muesli” que son pegotes de azúcar con algo de cereal 🙂 Así que…¡¡a mirar etiquetas!! 😉 

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Por qué no es correcta la nueva pirámide alimentaria. O cómo hacerlo mal una y otra vez.

Ayer se publicó la nueva pirámide alimentaria española, realizada por la SENC. Y de nuevo es un desastre. O por lo menos, actualizada, actualizada…pues no está. (¿Algún día nos pondremos los Dietistas – Nutricionistas con estas guías o seguirán haciéndolas otras profesiones?).

Aquí la tenemos (y se puede consultar el documento original en éste enlace)

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¿Y porqué no me parece correcta?

Punto número 1: La pirámide de los alimentos es una guía alimentaria más. Como existe MYPLATE, la rueda de los alimentos y miles más que hay. De hecho, si hacéis un barrido por intenet, encontraréis alguna muy curiosa (en algunos países asiáticos con forma de peonza, en países latinoamericanos con forma de olla…).

Muchos nutris solemos preferir MYPLATE ya que suele ser mucho más sencillo para el paciente, pero soy de las que piensas que cuantos más recursos haya, mejor. Casi cualquier guía, con una buena explicación (no se dan al tuntún sin más) son buenos recursos didácticos.

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Myplate. Terriblemente útil en consulta 😀

Punto número 2: ¿En serio la podemos definir como nueva? Actualización a actualización es la misma una y otra vez.

A continuación podemos ver la pirámide de 2004 de la misma SENC (por poner un ejemplo), la cual es bastante similar: (si pincháis en el éste enlace   Guía Alimentación Saludable SENC podéis acceder al documento original)

piramide-nutricional-SENC-2004.jpg

Y para terminar, creo que hay algunos puntos que merecen ser cambiados: 

Pirámide “omnívora”: Creo que podría ser relevante reseñar que es una pirámide “omnívora”. Es decir, existen otras pirámides (u otras guías) para población vegetariana, vegana, ovo-lácteo-vegetariana, etc, totalmente válidas y compatibles con una alimentación saludable.

La mayoría de las veces, eliminar un grupo de alimentos (a excepción de frutas y verduras en global, si no existe una patología en las que estén contraindicadas: alergia, fructosemia, etc) no conlleva ningún problema, siempre y cuando la alimentación sea correctamente pautada (ponte en manos de un profesional para ello, de verdad).

Frutas y verduras deberían ser la base de la alimentación. Sólo en población deportista (ojo, deportista, no realizar actividad física programada 3 – 4 días a la semana, que es lo que, de base, deberíamos hacer todo) pondría los cereales y derivados a la misma altura que éstas.

Y sería más que ideal incluir que se prefieren integrales (mayor aporte de fibra y otros     nutrientes, mayor saciedad).

Derivados cárnicos: siguen apareciendo. A pesar de las recomendaciones de la OMS  con respecto a la carne roja y estos derivados, siguen teniendo presencia en unas guías alimentarias.

¿Por qué? Se podrían eliminar perfectamente. Recordemos que estamos hablando de unas recomendaciones para población genera.

¿Significa que si no aparecen no se pueden tomar? No. Significa que no son recomendables. Que cuánto más bajo sea su consumo, mejor.

Azúcares y dulcesMás de lo mismo. Si volvemos a la OMS (por citar un organismo oficial), las recomendaciones van encaminadas a disminuir en lo posible el consumo de azúcar. Y cuando hablamos de azúcar no nos referimos sólo al que añadimos al café, infusión, etc, si no al que no vemos de forma tan clara: galletas, precocinados, yogures u otros lácteos…

Al igual que con el grupo anterior, cuanto menor sea su consumo, mejor, por lo que creo que tampoco debería de estar presente en unas recomendaciones oficiales.

Alcohol

¿Eohmygod.gifn serio? ¿De verdad? ¿De nuevo la presencia de alcohol en unas recomendaciones? ¿Qué tipo de moderación se puede recomendar con una droga (sí, es una droga) que está relacionada con múltiples patologías?

Se puede consultar este texto de la OMS.

El consumo ideal siempre será 0, y me parece mucho más grave que aparezca en unas guías de recomendación de ingesta para población general.


Y entonces….¿hay alguna guía buena? Pues sí, a parte de MYPLATE (¿he dicho que me encanta?) podemos ver aquí una pirámide bien hecha y reciente (mayo 2015). Pirámide Australiana. Muy chula y muy correcta.

HealthyEatingPyramid2015-web

 

Así que creo que, además de quejarnos (que cuando se publican estas cosas, lo veo necesario), creo que nos toca ponernos las pilas a los Nutris y empezar a realizar Guías Alimentarias de calidad y prácticas. ¡A ello! 😉 

 

 

 

SUGAR, SUGAR EVERYWHERE

sugar everywhere

Buenos días de domingo, hoy no es día de escribir mucho aquí (que para eso es fin de semana), pero acabo de ver este vídeo sobre el azúcar gracias a una compañera (gracias Cris Bouzas) y creo que es más que interesante.

Vídeo

Echadle un vistacillo, son poco más de 3 minutos en los que se da una explicación al problema del consumo de azúcar en la sociedad occidental actual (elevado, muy elevado).

Para mí, el error principal, no está en la cucharadita (¡ojo! cucharadita, no 3 paladas) de azúcar en el café, ni en el consumo de plátanos, uvas o higos (tan endemonizados), si no en la adición sistemática de azúcar y otros edulcorantes (fructosa, jarabes, etc) a productos que antes no lo tenían o lo incorporaban en menor cantidad (léase yogures u otros lácteos, cereales de desayuno, etc) .

Acostumbrarnos a los sabores de los alimentos sin procesar y elegir esto de forma preferente hará mucho por nuestra salud. ¿Algunos ejemplos? No añadir azúcar a los zumos o frutas (fresas, naranja, etc), no utilizar kétchup para todo (niños que sólo comen pescado si se encuentra debajo de una capa de esta salsa), fijarse en el etiquetado de yogures y otros lácteos (muchos de ellos con más cantidad de azúcares añadidos que la mayoría de las frutas), o limitar la siempre y cada vez más presente bollería (y me refiero a la casera, la otra no debería estar presente en nuestra alimentación).

Para todos aquellos que piensen que esto sólo pasa en EEUU les invito a hacer memoria o preguntar a sus familiares más longevos (padres, abuelos) si antes se imaginaba una sociedad en España en la que la prevalencia de sobrepeso + obesidad rondase el 50% del total (podéis consultar datos aquí)

Como siempre, una buena planificación de la compra, dando prioridad a los alimentos menos procesados, nos puede ayudar mucho. Eso… y un poco de movimiento en el día a día 😉

movimiento